El sol comenzaba a esconderse entre las montañas, las mismas montañas que siempre estuvieron allí, en muchas ocasiones repletas de esa neblina algodonosa a la que tantas veces lanzamos una mirada y otra con la esperanza de que salte el tan ansiado “viento térmico” antes de decidirnos marchar a la vida rutinaria.
Realmente parece mágico un atardecer en el pantano de Alloz, y algo oculta esas montañas, parece que estuvieran esperando a algo para regalarnos esos impulsos de viento fresquito.
De vez en cuando….pero solo de vez en cuando, parece que alguien pulsa el botón mágico, que pone en marcha el mecanismo del viento, las pulsaciones de los espectadores que aguantan antes de tirar la toalla y volverse a casa secos como los trigales que nos rodean empiezan a incrementarse con cada racha de viento.
Normalmente aparece el viento con su reflejo, el reflejo de un coche que baja a toda prisa por la pista de tierra para dejar claro que ahora si que hay viento y se va a navegar.
Los nogales se inclinan, los pájaros abandonan los cerezos y sus espantapájaros con autentico pánico al divisar este reflejo, los últimos domingueros marchan avergonzados de estar todavía en el lugar donde hace ya tiempo no deberían estar ocupando el aparcamiento de Él, parece que las montañas se alegran de verle de nuevo y sueltan sus jadeos cargados de rachas de viento.
¿Qué esta pasando? Parece el jinete del Apocalipsis, el Mesías del viento, el quinto elemento de la naturaleza, el gallo que manda, el Master del Universo, el Curro Romero del Windsurf, el Catxuli del pantano, el Joaquín Cortes que bailará con el viento, el navegante de los navegantes, el santo grial escondido, el padre hijo y espíritu del mismísimo Eolo, el viejo Merlín reaparece, toda una mente de sabiduría náutica, para enseñarnos a no desperdiciar ni viento ni esfuerzos, toda una demostración de puntualidad nupcial, el sonido del freno de mano ensombrece el “Eeeehhhee” que sale de su garganta, para que en el siguiente de tus pestañeos lo veas planear sin parar, justo en el lugar en el que va ha soplar la racha.
Si estas junto al viento lo veras, e incluso podrás charlar amistosamente con El, hecho carne….
¿Sabes quien es?

Me parto!
JAJAJAJA
Josemi?
ja,ja. Que bueno.
Es J O S E M I.
Jajajaja. El hijo del viento? …Josemi !
JOSEMI – LOS ARCOS